Algo de lo que muchas veces nos olvidamos es de la importancia de tener en cuenta todos los gastos deducibles para un autónomo, en los que puede incurrir para el desarrollo de su actividad, sólo de esta forma podremos reflejar el verdadero beneficio que hemos obtenido de ella y por tanto, sacar el máximo provecho a nuestra tributación.

Por tanto vamos a repasar todos los que se pueden considerar como gastos deducibles para un autónomo en el desarrollo de su actividad. Es importante recordar que este gasto debe estar vinculado con la actividad que realizas, es decir, ser necesario para desarrollarla. Tiene que estar justificado mediante las correspondientes facturas, recibos o tiques. Y, debe estar convenientemente registrado en tus libros de gastos e inversiones.

Los gastos deducibles para un autónomo más importantes en 2019 son:

– Consumos de explotación. Son todas las compras consumidas en el año de mercaderías, materias primas y demás adquisiciones corrientes de bienes efectuadas a terceros.

– Arrendamientos y cánones. Hablamos de los gastos originados por el alquiler de bienes muebles o inmuebles. Pero también los gastos por el derecho de uso de patentes, marcas y demás manifestaciones de la propiedad industrial.

– Reparaciones y conservación. Todos aquellos gastos necesarios para el sostenimiento de tus bienes inmuebles, sin incluir los de ampliación y mejora.

– Sueldos y salarios. En caso de tenerlos, también son deducibles los sueldos, pagas extraordinarias, dietas y asignaciones por gastos de viaje o retribuciones en especie de tus trabajadores.

– Otros gastos del personal. También se consideran deducibles los gastos de formación de personal, las indemnizaciones derivadas de un daño o perjuicio a trabajadores, seguros de accidente y cualquiera otro que no sea considerado como pura liberalidad.

– Cotizaciones a la Seguridad Social. Las cuotas que se pagan mes a mes también se consideran un gasto deducible.

– Servicios de profesionales independientes. Se podrá considerar como deducible también el importe que hayas pagado a lo largo del año a diferentes profesionales: economistas, abogados, auditores, notarios, etc., siempre y cuando este gasto sea necesario para el correcto desarrollo de tu actividad.

– Otros servicios exteriores. Transportes, primas de seguros, servicios bancarios y similares, publicidad, propaganda y relaciones públicas con el límite fijado.

– Tributos fiscalmente deducibles. Hay tributos y recargos no estatales, exacciones parafiscales, tasas, recargos y contribuciones especiales que se pueden deducir. Como ejemplos podemos encontrar el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que recaiga sobre elementos afectos a la actividad.

– Gastos financieros. Los gastos derivados de la utilización de recursos financieros de terceros necesarios para financiar las actividades de tu empresa, también son deducibles.

– Amortizaciones. Serán deducibles las cantidades contabilizadas que correspondan a la depreciación efectiva que sufran los distintos elementos de tu negocio por funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia.

– Provisiones. Los gastos derivados de obligaciones implícitas o tácitas, y los relativos a retribuciones y otras prestaciones al personal generalmente no son deducibles, pero sí lo son si cumplen con las condiciones establecidas en el Impuesto sobre Sociedades.

Gastos deducibles para un autónomo

– Pérdidas por deterioro del valor de los elementos patrimoniales derivadas de las insolvencias de los deudores. Serán deducibles también las pérdidas, por deterioro de los créditos, derivadas de las posibles insolvencias de tus deudores cuando se cumplan determinadas condiciones como que hayan pasado 6 meses desde el vencimiento de la obligación, o que tu deudor esté en situación de concurso, entre otras.

– Seguros de enfermedad. Tendrán la consideración de gasto deducible las primas de seguro de enfermedad que abones.

– Suministros domésticos. En caso de que trabajes desde casa también podrás deducir parte de los gastos de suministros.

– Gastos por dietas de manutención. Con sus respectivos límites, estos gastos tienen que producirse en un establecimiento de restauración y hostelería, deben ser abonados por medios electrónicos y justificados con factura.

– Teléfono móvil. Para poder deducirte la factura de tu teléfono móvil, debes tener una línea telefónica específica para el desarrollo de tu actividad. Si no, Hacienda no te permitirá que incluyas la factura en este listado.

– Gastos de vestuario. Podrás deducir el gasto de vestuario que requiera tu actividad. Hablamos de uniformes, camisetas, chalecos; pero tienen que incluir el anagrama de tu negocio para que sean admitidas.

– Gasolina y gastos de tu vehículo. A efectos del IRPF sólo se admiten íntegramente como gastos los de aquellos autónomos que se dediquen a actividades de transporte de viajeros, mercancías, enseñanza de conductores o actividades comerciales. Hablamos de taxistas, transportistas, repartidores, mensajeros, autoescuelas, agentes comerciales y representantes. El resto de trabajadores por cuenta propia no podrán deducirse estos gastos.

 

Este es un listado general de gastos deducibles para un autónomo, aunque no son los únicos y no deja de ser un listado general. Para cualquier duda al respecto, no dudes en contactar con nosotros sin compromiso, en Asesoría Alonso somos especialistas y le atenderemos con la mejor eficacia posible.